NADIE PROMETE TANTO COMO EL QUE NO VA A CUMPLIR

Ya son visibles, por todas partes, los primeros brotes de la primavera política. Por ejemplo, el aumento exponencial del número de fotografías y publicaciones de algún candidato; visitas constantes de representantes institucionales, reactivación de proyectos que no se han movido en mucho tiempo o realización de promesas que no se podrán cumplir. Sí, en mayo se celebrarán las elecciones municipales y forales.

Uno de esos proyectos olvidados durante años, pero que ha cobrado fuerza últimamente, es el proyecto de rehabilitación del barrio de Mendelu y el mérito de ponerlo en marcha es sobre todo de las y los vecinos del barrio y de la asociación de vecinos. Su lucha por la mejora del barrio es de aplaudir. Pero no podemos olvidar que las elecciones municipales y forales son dentro de tres meses

Ante este escenario pre electoral nos conviene hacer memoria. En enero de 2019, el Alcalde presentó el plan especial para Mendelu-Eskapatxulo. Aunque no se tomó ninguna decisión, sí se hicieron promesas. ¡Todo tipo de promesas! En ese momento Abotsanitz denunció, una vez más, que se estaba vendiendo humo.

Cuatro meses después se celebraron las elecciones, el PNV obtuvo la mayoría absoluta y los vecinos de Mendelu volvieron a caer en el olvido.

La asociación de vecinos de Mendelu  recibió apoyo y ayuda de partidos y agentes populares que no están en el Gobierno (Abotsanitz, Balazta, Podemos+EH Bildu). Con esta colaboración se consiguió elevar las necesidades y reivindicaciones de los vecinos del ayuntamiento al siguiente nivel de la administración. El problema de Mendelu fue objeto de debate, precisamente, en la Comisión de Infraestructura Viaria de las Juntas Generales, de la que es diputada Aintzane Oiarbide.

Lamentablemente esta institución tampoco tuvo en cuenta las principales reivindicaciones de vecinos y miembros Balazta (medidas para bajar el tráfico de la carretera, paneles sonoros, bidegorri seguro, etc.) y la situación ha seguido empeorando para los vecinos.

Después de largos meses siendo ignorados por las administraciones, los vecinos se lanzaron a sus reivindicaciones con determinación. Convocaron una manifestación y presentaron una moción en el pleno municipal que se celebró en diciembre de 2022. La moción fue aprobada por unanimidad. Pedían, por un lado, la constitución de una mesa formada por todos los partidos y la asociación de vecinos y, por otro, la puesta en marcha de la restauración del barrio.

Ya es 2023, antesala de las elecciones municipales y forales; época de hacer promesas que no se van a cumplir.

Hay que situar la rueda de prensa ofrecida esta semana por el Alcalde Txomin Sagarzazu y la Diputada Foral Aintzane Oiarbide en este contexto. Proponen la constitución de una mesa interinstitucional para analizar la movilidad sin informar a los agentes sociales y partidos políticos implicados hasta ahora con el barrio, sin ningún tipo de concreción y sin conocer los objetivos concretos.

Mendelu necesita compromisos, no promesas. Par no devolverlos a la casilla de salida una y otra vez, tenemos que exigir que se haga un trabajo político prudente e íntegro. Y, por supuesto, no vender más humo a los vecinos.